Con Ella siempre hay un lugar para la Esperanza



En lo más remoto de nuestro ser, siempre hay un lugar para la esperanza. Da igual si te sientes cansado, sin fuerzas para seguir caminando o desesperado por las preocupaciones cotidianas, unas más duras que otras, pero en lo más hondo de ti, siempre hay un lugar para la esperanza.

No sabemos qué nos mueve a ir a visitar a la Virgen del Rocío alguna vez en la vida. El origen de nuestro primer encuentro con Ella puede ser igual, parecido o completamente distinto para cada uno. Pero la historia de cada rociero está cosida con hilos de amor al regazo de nuestra Madre. Después, las visitas posteriores, van teniendo diferentes matices: acudimos a Ella por el simple placer de contemplar la belleza de su rostro, la alegría reflejada en la dulce sonrisa del Pastorcito o la paz que sentimos al sabernos en sus manos. La buscamos para contarle nuestras penas y también para agradecerle nuestra dicha. Ir a Ella no es otra cosa que alimentar y robustecer la fe y la esperanza que está dentro de nosotros, para aliviarnos de la fatiga del camino y para enraizarnos en una alabanza continua a Aquel a quien debemos la vida.

Si te pidiera a ti, amigo lector de periodicorociero.es – Periódico Digital Rociero, que hurgaras en tu corazón y recordaras cómo fue aquella primera vez que te encontraste con Ella, ¿verdad que sentiste que salías de su presencia con la esperanza arriba?, ¿verdad que algo cambió en ti?, ¿verdad que tu fe, que quizá creíste haber perdido, afloró de lo más hondo para fortalecerte?

Haz la prueba, comienza este lunes retornando a los orígenes de tu devoción rociera. Escucha dentro de tu ser el silencio o el sonido del interior de la ermita la primera vez que fuiste a encontrarte frente a la imagen de la Virgen del Rocío. No tendrás que esforzarte mucho para poder, incluso, oler las flores que aquel día descansaban a sus pies, o recordar de qué colores eran las que adornaban sus ráfagas…

Seguro que con ese recuerdo en tu alma, hoy vas a poder hacer que este día sea una ofrenda a Ella, y Ella recompensará tu ofrenda de amor haciendo que en la jornada te la encuentres a cada paso, la sientas en los detalles más pequeños y consigas lo que solo nosotros vemos imposible, pero para Dios no lo es.

Feliz semana en las manos de la Virgen del Rocío.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es